La rosca de reyes

Enero 7, 2008 at 5:47 am (Mucha filosofada, cosas de familia) (, )

Hace un rato nos mandaron a llamar para partírsela a la rosca. Nada más mi familia: mamá, papá, hermanos, mi novio y yo. Todo feliz al principio debo decir… me llama la atención como reniegan de la religión en esta familia, porque son gnósticos, ateos o que se yo, pero religiosos no. De hecho mi educación fué así. En un principio mi abuelita (q.e.p.d.), una mujer muy pero muy sabia y evangélica, nos llevaba al templo, asistiamos a la escuela dominical y fuimos “presentados” en esa religión. Con el tiempo cada quien escogió en que quería creer, mis hermanos y papá niegan a Dios, mi mamá piensa que siempre la salva cuando necesita algo (algo realmente importante) y yo me debato entre las dos cosas.

El punto es que bien que celebran la rosca de reyes pero reniegan del muñequito que hace de niño Dios, eso merece un post ciertamente, eso y quereme hacer la inteligente durante esa memorable partida de rosca.

Mis hermanos, específicamente uno de ellos, como lo menciono para hacerle honor… ah ya… el orgullo de papi, el niño que va a universidad privada porque el señor se lo pidió. Mi papá hizo que se saliera del politécnico para meterlo a una de paga. Lo que me lleva a pensar que en el tiempo que estuve en la UAM entre mi mamá y yo pagamos la universidad, que me costaba 228 pesos el trimestre, oh si!, el trimestre, era una ganga; y hubo una ocasión que mi papá iba a darme para mi colegiatura. Ese día llegó el momento de la comida, y que llega mi padre y que se sienta en la mesa (mi lugar está junto a él) y saca de la bolsa de su camisa un billete de $100 y empieza a buscar otro desesperado y no lo encontró, entonces dice “es que te iba a dar para tu colegiatura, pero se me cayó el billete que te iba a dar”… permítanme esta por favor… puta madre!!! ¿¿¿que, el billete tenía “colgiatura” o que??? Y entonces, háganse a la idea más o menos del asunto. Mucho tiempo fue complacerlo, al ser la única mujer, con dos hermanos un tanto brillantes, una mamá con mucha vocación de maestra y un papá profesor, traté por todos los medios de obtenr su aprobación y siempre me salió mal. Siempre han brillado mis hermanos, especialmente el menor.

Y no sé que deberían pensar de mi padre en este momento, es un buen hombre, trabajo toda su vida para su familia, pero desde su jubilación (y la muerte de mi abuela, su mamá), ha sacado ese temperamento de macho misógino que llevaba escondido. Eso si, nunca ha golpeado a mi mamá (ahora que lo pienso una vez lo intentó pero lo detuve)… tal vez estoy escribiendo demasiado… pero bueno, para las 5 personas que lo van a leer no creo que sea para tanto.

Siempre he tratado de agradarle, quería que entrara a una universidad privada (y quiero decir que somos de clase media, pero no alta y a decir verdad la idea de una universidad privada entre tanto estirado no me agradaba), así que terminé en una tecnológica: porque esta cerca, porque me permitía llegar temprano a hacer tarea, porque así sabían en donde estaba. Ahora que miro hacia atrás me doy cuenta que quería volar lejos, pero me dejé cortar las alas.

Recuedo que quería estudiar comunicación (el chisme se me da por naturaleza), pero mi papá no quería que terminará de maestra como él. Recuerdo que quería trabajar medio tiempo, pero les daba miedo que me gustara demasiado el dinero o no tuviera tiempo de hacer la tarea. Tengo recuerdos de cosas que quería hacer… y no sé en que momento me perdí.

Mi escuela sirvió para nada y el trabajo no ha sido abundante. Quisé terminar comunicación y en un momento me dijo mi papá “salte de ahi y yo te pago lo que te falta de universidad para tu licenciatura”, y me quedé como el perro de las dos tortas. No sé si mi vocación sea escribir (no creo que esto sea tan poético), pero deseo hacerlo, deseo aprender.

De alguna manera mi papá nos ha discriminado a mi mamá y a mi por ser mujeres: las pláticas inteligentes son con mis hermanos, si mi mamá sale no come y espera hasta que llegue ella para que le sirva, no sabe pedir las cosas, señala lo que quiere y cree que así entendemos. Son esas cosas que uno sabe que suceden, no necesita decirlo mucho pero me doy cuenta que está decepcionado de mi: porque no me gusta la física cuántica como a mis hermanos, porque no estudié sistemas como el quería, porque no soy genio de la computación como ellos, porque no soy hombre.

Todo esto lo traigo guardado desde hace mucho, y necesitaba salir en algún momento (prometo mañana ser la misma de siempre). Hace poco tuvimos una discución y le decía a mi hermano (que ahora trabaja) que porque no buscaba un trabajo en cinemex, en KFC, en burguer… algo de medio tiempo, como lo hacen muchos estudiantes, la propuesta fue cordial, sin ofensas, una simple sugerencia. ¿Saben que hizo mi papá? voltear con cara, voz y ojos alterados a reclamarme que porque no lo hice yo, porque no lo hago yo. Pobrecito, le toqué a su bebé, el que va a ser gerente, director general y presidente con solo pedirlo. Mi papá siempre ha creido que saliendo de la escuela el primer trabajo que nos van a ofrecer es de gerente, y se enoja con el trabajo que consigamos. Y en mi defensa solo puedo decir que en algún momento de mis estudios quise estudiar, y arriba les menciono porque no me dejaron. pero eso… eso se le olvida a mi papá.

A veces creo que mi papá cree que somos de su propiedad: en alguna ocasión estabamos haciendo planes para ir a vivir a otro estado, planes que siempre han estado presentes pero nunca se han concretado. Y mientras hablabamos de como le hariamos se tocó el punto sobre quien se iría y quien no, y como mi hermano (su bebé) no planea irse de la ciudad se enojó, dijo algo asi como que si él toda la vida nos dio, ahora teniamos que ir con él.

Recuerdo que cada que puede me recuerda que cuando entré a la secundaria no entré por mi brillante inteligencia, pues según él no me sirvió para el examen, sino que habló con un conocido y me quedé. O aquella vez, que como buena adolescente, me escapé de una clase con una amiga para platicar, y creanme que platicabamos, era lo único que haciamos, nunca me fuí de pinta en la escuela y cuando lo hacía era con su permiso (era bien ñoña) y resulta que ese día fue a hablar con el maestro y yo no estaba en clase. La tontita no entró a clases.

Con todo esto soy algo así como la palabra trauma en letras mayúsculas caminando. Y hoy día de rosca de reyes no podían faltar las bromas inteligentes. En un momento se me ocurré aventar el muñequito que simula el niño Dios a mi mamá y decirle “tómalo que lo quiere matar Nerón”, sí, ya sé que no es Nerón, es Herodes. Creanme que se me da la historia, pero para los nombres soy un verdadero desastre. Y odio que me pongan en evidencia, especialmente frente a mi padre.

¿Qué sucedió? después de corregirme y sentir que la cara me ardía siguió: “estas rojita”, “¿por qué te pones roja?”, “¿te da penita?”… me enojé… me sentí sumamente apenada y humillada porque no me pudo salir mi broma inteligente y el resultado está escrito aquí. Todas esas cosas que me llevaron a sentirme sumamente en evidencia y humillada por un estúpido nombre que confundí.

Y pensar que se trataba de partir la rosca de reyes.

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