La cruda realidad
El año se acabó, para este momento ya es 2 de enero y yo sigo en la cruda ¿pueden creerlo?. El 31 en la noche había una botellita de tequila Corralejo, regalo de la jefa de mi novio. Hace tiempo quería ponerme una borrachera de antología, según yo tenía ganas. Cabe mencionar que la última borrachera fue hace 2 años más o menos.
Así que me puse viva, apañe una buena parte del tequila, ya que casi todos tomaron un poco. Y la brillante de mi que se acuerda que hay otra pequeña botella guardada del año pasado. ¡Viva, encontré la botella!…
Sí, me sentía feliz de haber encontrado una miserable botella de “cabrito reposado” de 375 ml a la mitad, ahora que me doy cuenta la porquería esta sabe a puro alcohol del 96, pero mientras que bien me la acabé. Ni siquiera sé cual era la finalidad de mi borrachera, no lo hice con amigos, no lo hice sola, estaba en casa, con mi familia (que se portó bastante decente este año, pero muy aguada) y lo mejor, enfrente de mi papá, que no le gusta que tomemos, pero últimamente no nos dice nada si lo hacemos.
El caso es que me puse hasta las manitas sin motivo aparente: me sentía eufórica, mareada, feliz, dicharachera, deshinibida, en fin, todas esas cualidades que nos da el alcohol por algunos minutos. Lo que no calculé es que el maldito tequila tiene algo así como un efecto retardado y tooooooooooooodo el alcohol que me tomé sola aun no había hecho efecto. Después de subir a mi recamara y pedirle a mi novio que me hiciera todas las preguntas sobre las que quisiera tener respuesta, tomarme fotos (las cuales odio), todavía baje con mi hermano que estaba en la computadora a presumirle mi borrachera. Tiempo después estaba yo en el baño vomitando todas mis brillantes cualidades recién adquiridas. Sólo atiné a regresar al cuarto, caer en la cama y decirle a mi novio que me iba a quedar quietecita porque todo se me movía.
En la madrugada desperté con frío, y por miedo a moverme y vomitar, levanté las cobijas y me metí vestida con todo y mis tenis… bonito 2008. Ayer me la pasé en la cruda y durmiendo. Hoy 2 de enero aun tengo dolor de cabeza, un poco de asco y nada más de ver la botella de tequila (que aun no tiro y sigue frente a mi) quiero vomitar.
Pero que bien me la pasé!!!… =D